No hay nada como el aroma del café recién hecho para empezar el día con la mejor energía. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué el café de tu cafetería favorita sabe distinto al que haces en casa?
Hoy en Infinitamente, te revelamos los secretos de experto para que te conviertas en el barista de tu propio hogar.
1. La Regla de Oro: El Grano
Compra en grano: Si puedes, muele el café justo antes de prepararlo. El café molido pierde su aroma en cuestión de minutos.
Fecha de tueste: Busca bolsas que indiquen cuándo fue tostado. Lo ideal es consumirlo entre la segunda y cuarta semana después del tueste.
2. El Agua: El ingrediente olvidado
Recuerda que una taza de café es 98% agua. Si el agua del grifo tiene mucho cloro o minerales, arruinará el sabor.
Tip Pro: Usa agua filtrada o embotellada. Nunca dejes que el agua llegue a hervir descontroladamente; la temperatura ideal es de 90°C a 96°C. Si no tienes termómetro, apaga el fuego justo antes de que hierva y espera 30 segundos.
3. La Proporción Mágica (Ratio)
No lo hagas “al ojo”. Para un equilibrio perfecto entre fuerza y sabor, usa esta fórmula:
1 gramo de café por cada 15-17 ml de agua.
Ejemplo: Para una taza grande (250 ml), usa unos 15-17 gramos de café (aproximadamente dos cucharadas soperas rasas)

4. El Tiempo de Extracción
Cada método tiene su tiempo.
Prensa Francesa: 4 minutos. Cafetera de Goteo (V60/Chemex): 2.5 a 3 minutos. Moka (Cafetera italiana): Retírala del fuego en cuanto empiece a “borbotear”.
